Reto
Colaborativo
La deshidratación es un problema frecuente y silencioso en personas mayores, con impacto
directo en su bienestar, autonomía y calidad de vida. Este reto, alineado con el ODS 3
(Salud y Bienestar) y el ODS 10 (Reducción de las Desigualdades), propone desarrollar
una solución tecnológica accesible orientada a la prevención y al envejecimiento activo.
El desafío consiste en diseñar y prototipar un dispositivo wearable no invasivo (banda en
antebrazo o pulsera) capaz de estimar el riesgo relativo de deshidratación mediante fusión
de sensores fisiológicos. El equipo desarrollará un sistema basado en bioimpedancia y
temperatura de piel para analizar cambios en el estado hídrico del tejido, aprendiendo una
línea de base (baseline) personal y detectando tendencias individuales.
Durante el reto, los participantes abordarán todo el ciclo del desarrollo: diseño electrónico
y PCB, integración de electrodos y sensores, adquisición de señales biométricas,
procesamiento digital y creación de una lógica de alertas suaves basada en ventanas de
reposo, priorizando la fiabilidad de la señal.
El resultado será un prototipo funcional demostrable en la Feria de Retos UPCT,
acompañado de una visualización básica de datos y documentación técnica. El proyecto
muestra cómo la ingeniería biomédica y la electrónica pueden converger para generar
impacto social real, dejando además preparada la arquitectura para futuras ampliaciones
(IMU y sensores adicionales) orientadas al uso en vida diaria.
El resultado será un prototipo funcional tipo banda en antebrazo o pulsera inteligente
basado en una PCB compacta, capaz de adquirir señales de bioimpedancia y temperatura
de piel, procesarlas localmente y estimar tendencias relativas de hidratación
personalizadas.
El dispositivo incluirá:
Como entregables se presentarán:
El sistema estará diseñado específicamente para personas mayores, priorizando
simplicidad de uso, ergonomía y autonomía energética. Durante la Feria de Retos UPCT
se mostrará el funcionamiento del dispositivo y el principio de fusión sensorial, evidenciando
su potencial como herramienta de apoyo a la salud preventiva y dejando preparada la
arquitectura para futuras ampliaciones, como sensores de movimiento o electrónica
adicional orientada a la reducción de artefactos en uso diario.
Los estudiantes desarrollarán competencias en sistemas embebidos, integración de
sensores fisiológicos y diseño de PCBs para dispositivos wearables de bajo consumo.
Aprenderán a implementar y analizar medidas de bioimpedancia y temperatura de piel, así
como técnicas básicas de procesamiento digital de señal y fusión sensorial orientadas a la
estimación de tendencias fisiológicas.
Adquirirán experiencia práctica en el desarrollo completo de un prototipo funcional: desde
el diseño electrónico y la integración de electrodos hasta la implementación de lógica de
alertas basada en una línea de base (baseline) personal y ventanas de reposo. Se
fomentará el diseño centrado en el usuario, adaptando la tecnología a las necesidades de
personas mayores, priorizando interacción mínima, robustez y confort.
Además, fortalecerán habilidades transversales como trabajo interdisciplinar, resolución de
problemas reales, pensamiento crítico y gestión de proyectos de I+D aplicada, conectando
electrónica y biomédica en un contexto de salud preventiva con impacto social directo.
El reto está diseñado para un equipo interdisciplinar de 3 estudiantes, preferentemente del
PCEO en Ingeniería Biomédica e Ingeniería Electrónica Industrial y Automática, lo que
permite combinar conocimientos de fisiología humana con diseño de hardware,
instrumentación electrónica y sistemas embebidos.
Se recomienda alumnado de cursos superiores para aplicar competencias en diseño de
PCBs, adquisición de señales fisiológicas y procesamiento digital. La colaboración interna
permitirá abordar el proyecto desde una perspectiva técnica robusta (electrónica) y aplicada
a la salud (biomédica), garantizando que el prototipo sea funcional y fisiológicamente
coherente.
La combinación de perfiles facilitará tanto la interpretación de las señales de bioimpedancia
y temperatura como la integración del sistema embebido. El tamaño del equipo está
dimensionado para alcanzar un prototipo funcional dentro de una dedicación global
aproximada de 100 horas.
Se están realizando contactos para ver
si es posible implicar a alguna asociación de personas mayores.