Reto:SMERA


SMERA: Sistema Biointegrado de Microgreens Ready to Eat potenciados con Aceites Esenciales Antimicrobianos.

Tipo de reto

Reto

Modalidad

Colaborativo

Coordinador/es

Descripción breve

Microgreens más seguros: innovación natural para un alimento del futuro

Los microgreens representan una de las tendencias con mayor potencial en alimentación
saludable: alto valor nutricional, producción sostenible y gran versatilidad gastronómica. Sin
embargo, su consumo en fresco plantea un desafío clave en seguridad alimentaria: la
posible presencia de carga microbiana potencialmente patógena, como E. coli, que puede
comprometer la calidad y la seguridad del producto final.
El reto consiste en desarrollar una estrategia innovadora y natural para el control
microbiológico en microgreens, sin afectar negativamente su crecimiento, calidad sensorial
ni valor nutricional.

Para ello, los estudiantes investigarán el uso de aceites esenciales (EOs) —compuestos
naturales con propiedades antimicrobianas y reconocidos como GRAS (Generally
Recognized As Safe)— como alternativa sostenible a los métodos convencionales de
desinfección.
A lo largo del proyecto, los equipos deberán:

  • Analizar el problema de la carga microbiana en microgreens.
  • Diseñar y plantear estrategias de aplicación de aceites esenciales.
  • Evaluar su eficacia antimicrobiana frente a posibles patógenos.
  • Estudiar su impacto en el crecimiento, rendimiento y calidad del cultivo.
    El resultado final esperado será un protocolo validado o prototipo de aplicación de aceites
    esenciales, que permita reducir la carga microbiana de forma eficaz y segura, manteniendo
    la viabilidad productiva del cultivo.
    Este desafío combina seguridad alimentaria, biotecnología, sostenibilidad e innovación,
    ofreciendo a los estudiantes la oportunidad de trabajar en una solución con impacto real en
    la industria agroalimentaria y en el desarrollo de alimentos más seguros y naturales.

Producto, prototipo o resultado final esperado

El producto final del proyecto será un protocolo integral y validado para la aplicación de
aceites esenciales (EOs) como estrategia natural de control microbiológico en microgreens,
acompañado de un prototipo o sistema de aplicación adaptado al entorno productivo.
Este resultado incluirá, en primer lugar, la selección fundamentada del aceite esencial o
combinación de aceites más eficaz, en función de su actividad antimicrobiana frente a
microorganismos potencialmente patógenos como E. coli, su seguridad (estatus GRAS) y
su compatibilidad con el cultivo. Se presentarán datos experimentales que demuestren la
reducción significativa de la carga microbiana, comparando distintas concentraciones,
métodos y momentos de aplicación.
En segundo lugar, el proyecto contemplará la evaluación del impacto del tratamiento sobre
el crecimiento y la calidad de los microgreens, incluyendo parámetros como germinación,
rendimiento, aspecto visual y posibles efectos sensoriales. El objetivo es garantizar que la
solución propuesta no comprometa la viabilidad comercial del producto.
El entregable final integrará:

  • Un informe técnico con la metodología empleada y los resultados obtenidos.
  • Un protocolo de aplicación escalable (dosis, frecuencia, método).
  • Un análisis preliminar de viabilidad técnica y potencial implementación en entornos
    productivos reales.

En conjunto, el producto final ofrecerá una solución innovadora, sostenible y transferible a
la industria agroalimentaria, contribuyendo a mejorar la seguridad de los microgreens
mediante el uso de compuestos naturales.

Competencias a adquirir por los estudiantes

Durante este reto, los estudiantes aprenderán a abordar un problema real de seguridad
alimentaria desde una perspectiva científica, aplicada e innovadora. Desarrollarán
competencias técnicas en microbiología, análisis de carga microbiana, formulación y
aplicación de compuestos antimicrobianos naturales, así como en evaluación del
crecimiento y calidad de los vegetales. Trabajarán con aceites esenciales reconocidos
como GRAS, comprendiendo su mecanismo de acción y su potencial como alternativa
sostenible en la industria agroalimentaria.

El proyecto les permitirá adquirir experiencia práctica en el uso de laboratorios y
equipamiento científico, aplicando técnicas de cultivo microbiológico, análisis de datos y
control de variables experimentales. Además, fortalecerán su capacidad para interpretar
resultados, validar hipótesis y tomar decisiones basadas en evidencia.

El reto fomenta el trabajo interdisciplinar, integrando conocimientos de biotecnología,
tecnología de alimentos, agronomía y sostenibilidad. Los estudiantes trabajarán en equipo,
desarrollando habilidades de coordinación, comunicación científica y resolución de
problemas complejos.

Asimismo, se impulsará la creatividad y la innovación, ya que deberán diseñar soluciones
que sean eficaces desde el punto de vista microbiológico, pero también viables en términos
productivos y comerciales. El enfoque se basa en metodologías activas y aprendizaje
basado en retos, situando al estudiante como protagonista del proceso y conectando
directamente la formación académica con necesidades reales del sector agroalimentario.

Composición esperada del equipo

El equipo del proyecto estará formado por dos profesores (de las ramas de horto e
industrias), dos estudiantes de doctorado (de las ramas de horto e industrias) y seis
estudiantes de grado y/o máster, configurando un grupo de trabajo colaborativo, dinámico
y con una estructura que favorece el aprendizaje vertical y el acompañamiento académico.

Los profesores aportarán la dirección científica y estratégica del reto, asegurando el rigor
metodológico, la calidad técnica de los resultados y la conexión con el contexto académico
y profesional. Su papel será orientar el enfoque experimental, supervisar el trabajo en
laboratorio y guiar la interpretación de los datos, además de facilitar la visión global del
proyecto.

Los estudiantes de doctorado desempeñarán un rol clave como mentores intermedios,
aportando experiencia investigadora y apoyando el diseño experimental, la resolución de
incidencias técnicas y el análisis de resultados. Actuarán como puente entre el profesorado
y el estudiantado, favoreciendo un entorno de aprendizaje cercano y colaborativo.

Por su parte, los seis estudiantes de grado y/o máster serán los protagonistas del desarrollo
práctico del reto. Trabajarán en equipo en el diseño, ejecución y validación de las
propuestas, asumiendo responsabilidades técnicas y organizativas.
Esta composición fomenta la colaboración interdisciplinar, el aprendizaje entre iguales y la
integración de distintos niveles de experiencia académica.

Colaboraciones externas previstas (opcional)

El proyecto contará con la colaboración de Siembra Activa, una asociación de estudiantes
de la Escuela de Agrónomos que promueve la aplicación práctica de los conocimientos
adquiridos en la carrera al entorno real agronómico. Su participación aportará una
dimensión aplicada y cercana al contexto productivo, facilitando la conexión entre la
investigación desarrollada en el laboratorio y su posible implementación en sistemas de
cultivo reales.
A través de Siembra Activa, el proyecto podrá contrastar la viabilidad agronómica de las
soluciones propuestas, especialmente en lo relativo al manejo del cultivo de microgreens,
condiciones de producción y adaptación a entornos productivos. La asociación contribuirá
con su experiencia práctica en técnicas de cultivo, gestión y seguimiento agronómico,
enriqueciendo el enfoque técnico del reto.
Esta colaboración fortalecerá el carácter formativo del proyecto, fomentando el aprendizaje
entre iguales y promoviendo una visión integral que combine ciencia, innovación y práctica
agrícola real.

Equipos participantes

  • Abierto (contactar con coordinador).